Guion – Chakra Corazón (Anahata)
Leo: Ya está con nosotros, como cada semana, Celia Briantes, profesora internacional de yoga y especialista en terapias naturales. Celia, la semana pasada hablamos del plexo solar… hoy seguimos subiendo, ¿no?
Celia: Así es, Leo. Hoy llegamos al cuarto chakra: Anahata, el chakra del corazón. Es el centro del amor, del equilibrio y de la conexión. Aquí, en el pecho, se une lo de abajo con lo de arriba: la tierra y el cielo, el cuerpo y el alma.
Leo: ¿Qué significa eso del equilibrio?
Celia: Significa que el corazón es el punto donde encontramos armonía entre sentir y pensar, entre dar y recibir. Es el puente entre los tres chakras inferiores, más físicos, y los tres superiores, más espirituales.Cuando este chakra está equilibrado, sentimos amor, alegría, paz. Pero cuando se bloquea, aparecen la tristeza, la desconfianza, la sensación de no merecer.
Leo: ¿Y cómo se bloquea un chakra así?
Celia: A veces por dolor emocional, por decepciones, pérdidas o miedo a que nos hagan daño. Entonces el cuerpo se protege cerrando el pecho, encogiendo los hombros, conteniendo la respiración… Y eso es justo lo que nos desconecta del amor.Pero lo bonito es que el corazón puede volver a abrirse siempre. Solo necesita presencia y cuidado.
Leo: ¿Y cómo podemos hacerlo desde el yoga?
Celia: Con posturas muy simples, Leo. No hace falta ser flexible ni tener experiencia. Solo estar dispuesto a respirar.Por ejemplo, la postura del cachorro extendido.Te colocas a cuatro apoyos, caminas con las manos hacia delante y dejas que el pecho se acerque al suelo. Respiras despacio y sientes cómo el pecho se abre, sin forzar. Es una postura de rendición, de confianza, de entrega.
Otra muy buena es el guerrero humilde.Desde una posición de fuerza, con una pierna adelante y otra atrás, entrelazas las manos detrás de la espalda, abres el pecho y te inclinas hacia delante.Ahí, el corazón se ofrece. Es una manera preciosa de recordar que la verdadera fortaleza no es endurecerse, sino abrirse con humildad.
Leo: ¿Y para los que no hacen yoga? Algo que se pueda hacer en casa, tranquilamente.
Celia: Claro. Solo poner las manos en el pecho, cerrar los ojos y sentir el latido.Respirar profundo y repetirse en silencio:“Estoy a salvo. Puedo abrirme.”Este gesto tan sencillo ya empieza a mover la energía del corazón.A veces no hace falta más: el cuerpo solo quiere que lo escuchemos.
Leo: Qué bonito eso de escuchar el cuerpo… ¿Tiene algún símbolo o color este chakra?
Celia: Sí, su color es el verde, el color de la naturaleza, de la vida que se renueva. Representa la sanación, la esperanza y el crecimiento.El elemento asociado es el aire, que nos enseña a expandirnos, a soltar, a fluir. Por eso respirar bien es una forma directa de abrir el corazón.El aire entra, el aire sale, como el amor: cuando se da y se recibe sin miedo, todo se equilibra.
Leo: ¿Y qué pasa cuando el corazón está abierto de verdad?
Celia: Cuando el corazón está abierto, Leo, dejamos de reaccionar desde el miedo y empezamos a vivir desde la confianza.Nos sentimos conectados con los demás, con la vida.No se trata de estar siempre felices, sino de permitir que todo tenga un lugar dentro de nosotros: la tristeza, la alegría, la ternura, el perdón.El corazón no excluye nada, lo abraza todo.
Leo: Muy interesante, Celia
Celia: Vivir desde el corazón es vivir desde la coherencia. Es cuando lo que pienso, lo que siento y lo que hago están en la misma línea.Y eso, cuando pasa, se nota: la voz se vuelve suave, el cuerpo se relaja, las relaciones se vuelven más sinceras.El corazón no busca tener razón, busca estar en paz.
Leo: Entonces, ¿en resumen?
Celia: Así que este chakra nos enseña a amar con madurez, sin perdernos, sin exigir, sin miedo. A amar por el simple hecho de que estamos vivos y podemos sentir.Y desde ahí, todo lo demás cobra sentido.
Leo: Bueno, ¿ y la semana que viene?
Celia: La próxima semana seguimos el viaje hacia arriba, y hablaremos del chakra garganta, el centro de la expresión, la comunicación y la verdad. Un chakra muy interesante, porque lo que no decimos… también se queda atascado en el cuerpo.

