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PSICOENDOCRINOLOGÍA Y BIODECODIFICACIÓN: CUANDO LAS EMOCIONES HABLAN A TRAVÉS DEL CUERPO

¿Cuántas veces hemos escuchado frases como «todo está en tu cabeza» o «los nervios te están pasando factura»?

Durante décadas, la medicina ha estudiado el cuerpo y la mente por separado. Sin embargo, cada vez son más las disciplinas que defienden una visión integradora del ser humano.

La psicoendocrinología es una de ellas.

Esta disciplina estudia la relación entre las emociones, el cerebro, el sistema nervioso y las hormonas. Nos ayuda a comprender cómo nuestras experiencias pueden influir en procesos biológicos tan importantes como el sueño, el apetito, el sistema inmunitario, la energía o el estado de ánimo.

La biodecodificación añade otra perspectiva muy interesante: la posibilidad de que algunos síntomas físicos puedan estar relacionados con conflictos emocionales que no han sido resueltos o expresados adecuadamente.

EL EJE DEL ESTRÉS: LA CONVERSACIÓN SILENCIOSA ENTRE EL CEREBRO Y LAS HORMONAS

Cuando vivimos una situación estresante, el cerebro pone en marcha un complejo sistema de respuesta.

El hipotálamo envía señales a la hipófisis, que actúa como un centro de control. A continuación, las glándulas suprarrenales liberan hormonas como el cortisol y la adrenalina para ayudarnos a responder ante una situación que el organismo interpreta como una amenaza.

Esta respuesta es completamente normal.

El problema aparece cuando el estrés deja de ser algo puntual y se convierte en un estado permanente.

Un exceso mantenido de cortisol puede provocar alteraciones del sueño, cansancio, ansiedad, problemas digestivos, dificultades para concentrarse, cambios en el apetito o una disminución de las defensas.

Nuestro cuerpo está diseñado para sobrevivir, pero no para permanecer en estado de alerta durante meses o años.

¿QUÉ APORTA LA BIODECODIFICACIÓN?

La biodecodificación propone una pregunta diferente:¿Qué conflicto emocional podría estar viviendo esta persona?

No se trata de sustituir el diagnóstico médico ni de afirmar que todas las enfermedades tienen un origen emocional.

Se trata de ampliar la mirada.

El miedo, la culpa, la pérdida, el rechazo, la frustración o la sensación de desprotección pueden influir en nuestra forma de interpretar el mundo y, como consecuencia, en nuestras respuestas fisiológicas.

El cuerpo no habla con palabras.

Habla a través de sensaciones, síntomas y cambios biológicos.

ALGUNAS EMOCIONES Y SUS POSIBLES REPERCUSIONES

• El miedo puede mantener activado el sistema de alerta.

• La tristeza prolongada puede afectar a la energía y a la motivación.

• La ira contenida puede generar un elevado nivel de tensión física.

• La culpa puede conducir a una autoexigencia excesiva.

• La inseguridad puede aumentar la sensación de vulnerabilidad.

Cada persona es única.

Dos personas pueden vivir la misma situación y responder de manera completamente diferente.

Por eso, el acompañamiento terapéutico debe ser siempre individualizado.

EL YOGA COMO HERRAMIENTA DE REGULACIÓN

En mi experiencia como profesora de yoga, he comprobado que el cuerpo guarda una gran cantidad de información emocional.

La respiración, el movimiento consciente, la atención plena y el trabajo corporal pueden ayudarnos a reconocer tensiones que llevamos años acumulando.

El yoga no pretende eliminar las emociones.

Pretende enseñarnos a observarlas.Cuando aprendemos a respirar, a escuchar el cuerpo y a identificar nuestras necesidades, comenzamos a regular nuestro sistema nervioso y, con ello, muchos procesos fisiológicos relacionados con el equilibrio hormonal.

ESCUCHAR EL CUERPO DESDE UNA NUEVA PERSPECTIVA

La psicoendocrinología y la biodecodificación nos invitan a dejar de preguntarnos únicamente qué enfermedad tenemos para empezar a preguntarnos qué necesita nuestro organismo.

Tal vez el síntoma no sea el enemigo.

Tal vez sea un mensaje.

Y quizá el verdadero proceso de transformación comience cuando aprendemos a escuchar aquello que nuestro cuerpo lleva tanto tiempo intentando contarnos.

¿Y tú? ¿Alguna vez has sentido que una emoción estaba afectando a tu cuerpo? Te leo en los comentarios.

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