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Leo Galán: ¡Bienvenidos una vez más a nuestro espacio sobre terapias naturales! Hoy nos acompaña, como siempre, Celia Briantes Zamora, profesora internacional de yoga. Celia, en el yoga no solo trabajamos el cuerpo, sino también la energía y la mente. Y hoy nos traes una postura que refleja eso a la perfección: Ardha Chandrasana, la media luna.

Celia: ¡Hola, Leo! Y hola a todos los oyentes. Sí, la postura de la media luna es un símbolo hermoso de equilibrio entre lo firme y lo expansivo. No es solo una cuestión física de mantenerse en pie sobre una pierna, sino que también nos habla de encontrar nuestro centro, abrirnos a nuevas posibilidades y conectar con nuestra propia luz.

Leo: Me encanta lo que dices, Celia. Vamos por partes: cuando hablamos de «abrir el pecho», ¿qué significa a nivel más profundo?

Celia: En yoga, abrir el pecho está muy ligado al chakra del corazón, Anahata. Este centro energético es el que rige nuestras emociones, nuestra capacidad de amar y de conectar con los demás. Cuando abrimos el pecho en posturas como la media luna, no solo estamos expandiendo físicamente los pulmones, sino que también estamos liberando tensiones emocionales. Piensa en cómo el cuerpo reacciona cuando nos sentimos inseguros o cerrados: nos encogemos, cruzamos los brazos, protegemos el pecho. Es un reflejo instintivo de autoprotección. Pero cuando decidimos conscientemente abrir el pecho en una postura como Ardha Chandrasana, estamos diciéndole al cuerpo y a la mente: “Estoy aquí, abierto a la vida, confiando en lo que viene”.

Leo: Es impresionante cómo el cuerpo y la mente están tan conectados. ¿Y qué nos dice esta postura sobre el equilibrio?

Celia: El equilibrio en yoga es un reflejo del equilibrio en la vida. Mantenernos firmes sobre una sola pierna nos recuerda que la estabilidad no es algo fijo, sino un ajuste constante. No hay un solo momento en el que el cuerpo esté completamente quieto en Ardha Chandrasana; siempre estamos microajustando, respirando, encontrando un nuevo punto de apoyo. Eso se traduce a nuestra vida diaria. ¿Cuántas veces sentimos que estamos a punto de caer? Que la vida nos empuja en muchas direcciones y no sabemos bien cómo sostenernos… Pero el secreto no está en forzar la rigidez, sino en aprender a movernos con los cambios sin perder nuestra esencia.

Leo: Me parece una lección increíble. Y si alguien que nos escucha quiere experimentar todo esto, ¿cómo debería hacer la postura?

Celia: Aquí va una guía sencilla para intentarlo:

1. Comienza en postura del triángulo (Trikonasana), con la pierna derecha adelante.

2. Lleva el peso a la pierna derecha y coloca la mano derecha en el suelo o sobre un bloque.

3. Eleva la pierna izquierda y abre el pecho, sintiendo esa expansión de la que hablamos.

4. Extiende el brazo izquierdo al cielo y dirige la mirada hacia arriba o hacia adelante.

5. Siente la conexión con el suelo, pero también la apertura hacia el espacio.

Si te cuesta mantener el equilibrio, prueba apoyarte en una pared. Lo importante no es hacerlo perfecto, sino sentir la energía de la postura.

Leo: Celia, me quedo con la idea de que el equilibrio no es rigidez, sino adaptación. ¿Algún último consejo?

Celia: Sí, que disfruten el proceso. La media luna nos recuerda que siempre podemos encontrar luz incluso en los momentos más inciertos. Así que, en la esterilla y en la vida, mantengan el corazón abierto y el centro fuerte.

Leo: Qué bonito mensaje. Gracias, Celia, por compartir con nosotros esta visión tan profunda del yoga.

Celia: Gracias a ti, Leo, y a todos los oyentes. ¡Nos vemos la próxima semana!

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